viernes, 5 de marzo de 2010

EL RESPETO A LAS OPINIONES Y SENTIMIENTOS DIFERENTES.


Desde que la perdiz era perdiz y el hombre cazador, un sinfín de historias, opiniones, debates e incluso enfrentamientos, ha sido siempre el denominador común con la que siempre se ha encontrado la reina de nuestros bosques:  nuestra perdiz roja.

Dentro del amplio grupo de cazadores y sus modalidades (al salto, al ojeo, caza sembrada, perdiz con reclamo…) podemos hacer varios apartados bien diferenciados sobre sus opiniones sobre todo, en lo que rodea al mundillo de la jaula. Desde el que odia frontalmente a todo lo que huele a reclamo hasta el que la vive intensamente, existen varias formas de ver la caza del cuco y, la mayoría de las veces, existen grandes enfrentamientos.

Desde mi humilde opinión, además de la archiutilizada escusa de que los detractores, lo son, porque no conocen realmente lo que es la caza de la perdiz con reclamo –que también existen-, creo que este odio tan frontal a todo lo que huela a “jaula”, viene marcado por la forma de ser del ser humano, mejor dicho de algunos humanos, del egocentrismo del hombre/mujer, o para ser exactos, de algunos hombres/mujeres: lo que no me gusta a mí, no sirve y, por tanto, hay que odiarlo. Creo que es algo así como ser del Madrid o Barcelona. O se es de uno, o se es de otro. A lo que no es de uno…, palos, palos y palos.

En mis algunos años ya, casi sobrevolando los sesenta, he escuchado miles de opiniones diferentes, y la verdad es que, cuando estas se hacen desde la objetividad y el respeto, que en los dos bandos las hay, pues no queda más remedio que aceptarlas, porque todas llevan razón. El problema surge cuando, por encima de todo, queremos imponer nuestras ideas o pensamientos.

El cazador de verdad, el de sentimiento, tanto de un lado como el de otro, siempre tiene un respeto máximo hacia lo que le gusta al otro. De los demás, de los que no se deben llamar cazadores, mejor no hablar. Para no respetar, no se respetan ni a sí mismo y, menos,  a sus compañeros

Y si tenemos que respetar a otros cazadores de diferentes modalidades…, no digamos a los de la nuestra; es decir, a los que comparten nuestra misma afición.

Curiosamente en nuestro “mundillo", suelen abundar los clásicos "sabelotodos", que disfrutan con  tal de desprestigiar los conocimientos e ideas de humildes aficionados que tratan de tirar “palante” con lo que lo poco que saben o tienen. Así, muchas veces se entra en disputas fuera de tono y lugar que lo único que se consigue con ellas es hacerle más daño a nuestra afición.

¡Cómo vamos a solicitar la compresión de los demás, si “andamos a tiros” entre nosotros mismos!

Por tanto, desde uno y otro lado, debemos hacer desde el respeto hacia el que no siente ni piensa como uno, un fortín en donde tengan cabida todas las formas de ser y de actuar con las maravillas –sirva la perdiz como ejemplo-, que nos ofrecen nuestra madre naturaleza. De esta forma, si hoy son miles los que no conocen el significado de dicha palabra, mañana, serán menos y pasado mañana, seguramente, bastantes menos.

                      

2 comentarios:

  1. esta muy bonitoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo.

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  2. Gracias Mariana por acceder a mi pequeño rincón pajaritero.

    Me alegro que te hata gustado.

    Un saludo

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