lunes, 26 de julio de 2010

CUIDADOS DE NUESTROS RECLAMOS. LA ALIMENTACIÓN.


En general, la perdiz es un ave perteneciente al orden de las gallináceas y, por tanto, es omnívora. Es decir, se alimenta tanto de vegetales como de animales: hojas, tallos, brotes, raíces, frutos, semillas, pequeños invertebrados -hormigas, gusanos, lombrices, mariposas, saltamontes-, líquenes....

Si la perdiz está en libertad, su hábitat le proporciona todo lo necesario (proteínas, vitaminas, minerales...) y ella elige la proporción que necesita según época del año o necesidades fisiológicas. Ellas saben qué comer y cuándo hacerlo. En los primeros momentos de su vida  y según consta en muchos artículos que podemos encontrar en portales de internet, consumen mucha proteína, 66% y menos granos/semillas, hierbas y flores, 33%. Luego, a medida que avanzan el tiempo, la dieta cambia hasta establecerse justo al contrario: 66% de semillas y otras partes vegetales y 33% de proteínas. En esta línea, el profesor Vizen Piñero realizó un estudio en 1977 con perdices adultas del sur de Portugal y Extremadura, llegando a la conclusión de que la dieta de la perdiz adulta está compuesta por el 60 % de semillas y frutos, 22 % de tallos y hojas, 15% de raíces y el 3% de materia animal y líquenes.

En libertad, aunque el terreno no sea muy rico en la alimentación que nuestras patirrojas necesitan, afortunadamente siempre están de un gran ver ya que, aprovechan lo mínimo que su hábitat le ofrece y, como decía el otro, un día da para mucho

El gran problema surge con la cría en cautividad que, en teoría, no debería ser tal, si le ofrecemos todo lo que ellas consiguen en libertad. Lo que pasa es que no es tan fácil como pudiera parecer. Tenemos que dar respuestas a dos preguntas básicas: ¿cómo darle todos los nutrientes que necesitan? y ¿cuándo dárselos? Si lo conseguimos y le ofrecemos una dieta compensada según sus necesidades a lo largo del año, habremos conseguido el objetivo; pero si fallamos, el resultado será tener ejemplares faltos de condiciones y belleza.

Antiguamente, nuestros progenitores, faltos del pienso compuesto actual, alimentaban básicamente a sus reclamos -no existían las granjas- con trigo y otros cereales como alimento básico. A estas semillas, le añadían diferentes complementos alimenticios según época del año: habas y garbanzos remojados, almendras, castañas, bellotas... y todo tipo de verduras y frutas: berros, cerrajas, amapolas, rábanos, guisantes tiernos, restos de pepino, de melón, de sandía, de manzana...., Además, nunca les faltaban los saltamontes, gañafotes o cigarrones -muy abundantes en aquellas fechas- y diferentes tipos de gusanos y larvas. Como se puede comprobar, una alimentación más que equilibrada que hacía que aquellos pájaros, no todos por supuesto, fueran una maravilla e, incluso alguno de ellos, se mantengan todavía en nuestra memoria por su calidad y estampa.

¿Y hoy, qué pasa? ¿Por qué nuestros reclamos pierden bastante de su vitalidad y belleza, cuando sobre el papel, los alimentos a nuestro alcance son más variados y completos que los de antes?

Aparte de la variación genética y morfológica de nuestras perdices que ha supuesto la aparición de individuos híbridos o granjeros que, aunque existe, no es un tema que nos ocupe en este capítulo, creo que el problema radica en tres factores principales:

1.- El no ofrecerles lo que necesitan en cada uno de los diferentes momentos por los que pasa un reclamo a lo largo de un año.

2.- El querer adelantar el “celo” de nuestras “jaulas” a base sobrealimentación y “potingues” varios.

3.- Aunque no sea un tema de alimentación propiamente dicho, la falta de sol, en la mayoría de los casos, repercute negativamente en el aspecto de nuestros reclamos.

El primer factor no debería ser un obstáculo con los piensos compuestos actuales. Pero lo es, bajo mi punto de vista. Si ofrecemos a un pájaro el mismo alimento durante todo el año, sin poder de elección, su alimentación es deficitaria. Muchos piensos, llevan más proteínas de la cuenta, por lo tanto el nivel de ellas será siempre el mismo; y, eso, no puede ser.

Vayamos por partes:

En principio y basándome en la comida que yo doy a mis reclamos, que no tiene por qué ser “palabra de rey”, pero sí una opinión más y sacada de mi experiencia personal y consejos de algún amigo como es Manuel Romero Perea, pienso que la base de la alimentación anual de una perdiz en cautividad debe ser el pienso compuesto, no alto en proteínas –reposo o mantenimiento- y trigo u otro cereal. Con ello, se consigue que el pájaro coma en cada momento lo que necesite y de esta manera, equilibre su dieta. Si a esto le añadimos –según época del año- algunas verduras y frutas como las bellotas, castañas, almendras o habas/garbanzos remojados…, estamos acertando de pleno.

Pero llegada la época de muda, periodo fundamental en la vida de un reclamo y donde éste pasa por estado febril y delicado, es fundamental el aportarle una ración extra de proteínas y vitaminas, para que tan difícil trance se supere con las mejores garantías. Además les ayuda a mantener los niveles de queratina de las plumas. Por tanto, es el momento de sustituir, durante esos dos meses aproximadamente que dura la máxima virulencia de esta fase, el pienso de mantenimiento, reposo o como se le quiera llamar, por otro con más porcentaje de proteínas; para con ello, ayudarle en su transitoria debilidad y conseguir una muda perfecta que es fundamental para que meses después adquieran un buen “celo”. En este periodo y, sólo en éste, suelo darle aminoácidos con vitaminas, necesarios para un buen “espelecho” y emplume. El resto del año, las obtienen de los alimentos que toman.

Una vez recortados, desparasitados y pasados a la jaula, allá por mediados/finales de noviembre y ya desde mediado de septiembre, comiendo el pienso y trigo de siempre, suelo ir aumentándole la mano de castañas y bellotas y verde casi a diario. Además, desde hace algún tiempo y por indicación de un amigo que la ha experimentado con buenos resultados durante años, suelo darles guisantes verdes –descongelados- durante los doce meses. Sería mejor, como hace él, frescos, pero no es fácil tenerlos todo el año.

En segundo lugar y fuente de grandes fracasos y mudas a “destiempo”, es fundamental no querer conseguir en “cuatro días” lo que debe ser un proceso largo y paso a paso como es la preparación para el “celo”. La sobrealimentación sin regla y la administración de vitaminas y otros “potingues o meringotes” al “por mayor”, en la mayoría de las veces, lo que se consigue con ello es el efecto contrario: como mal menor, el pasarse de “celo” y como mayor –terrible para los colgadores-, empezar con una muda extemporánea a poco de iniciarse la época de caza.

Creo, a modo de resumen, que con las pautas marcadas, el pájaro llega a la apertura de la veda en óptimas condiciones, siempre que hablemos de pájaros que merezcan la pena. Pedir peras al olmo no es fácil. El campo hará el resto.

La buena salud y presencia, ocurre, cuando nuestros reclamos disfrutan tomando el sol a diario, principalmente a primeras horas del día. Ese rojo sangre de los ojos, pico y patas sólo se consigue a base de soleo. La vitamina “D”, procedente del astro rey -aunque la encuentran en algunos alimentos-, no le puede faltar, ya que aparte de dar belleza a su siempre maravillosa estampa, es fundamental para su organismo. Si el aficionado vive en un pueblo, no le resulta muy complicado, pero si vive en la ciudad, aparte de los horarios de trabajo -a la hora crítica del sol-, la disposición de los pisos hace que en muchas terrazas, donde están los reclamos, ni da el sol. En otras, por el contrario, como es mi caso, desde que sale hasta que se oculta –descarto a los muy pudientes que tienen un buen chalet con terreno suficiente para estos menesteres-. Por tanto, hay que ingeniárselas para que nuestros reclamos lo reciban. No será nunca como los pájaros que lo toman a diario, pero al menos, conseguiremos que no estén blancos como la cal. Pero cuidado…, muchos buenos reclamos se han asfixiado en un lamentable descuido de sus dueños. El que suscribe puede dar fe de tal afirmación.


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