jueves, 26 de abril de 2012

¡MUCHO TIEMPO, PERO LLEGÓ!




            Se ha tardado seis meses en hacérseme entrega del Diploma acreditativo del segundo premio del II Concurso de Relatos de Caza que organizó a nivel nacional cazayamigos.com para 2011, pero,  hoy jueves lo he recibido en mi domicilio. Parece ser que algunas problemáticas de reformas y traslados de oficinas han imposibilitado hacerlo antes.

             Dicho diploma me fue concedido por el relato "Cuando las necesidades mandan". Por ello, para mí, aprendiz de escritor sin muchas miras, es una inmensa alegría y un reconocimiento a mis escritos.

           Sí quiero hacer constar, porque es de justicia hacerlo, que D. Juan José de la Moneda Garrochano, cabeza visible de dicho concurso, en todo momento se ha portado como un caballero y nunca me ha dado una "larga cambiada". Hemos tenido diferencias, pero ya está.

           Aprovecho la ocasión para decir que el portal "Wonke 3.0" relacionado con cazayamigos.com es una página muy interesante para la caza en general ya que cuenta con "plumas" de mucha calidad, informaciones y noticias de interés para el colectivo de cazadores. Por ello, pongo el enlace por si a alguien le interesa.

                                               http://wonke.es/index.php



lunes, 23 de abril de 2012

EMPIEZA LA CUENTA ATRÁS.



Por estas fechas el campo presenta este precioso aspecto.


   Tradicionalmente, finales de abril, primeros de mayo son fechas de la eclosión de los primeros nidos de nuestra perdiz roja, al menos, en las zonas más bajas del territorio andaluz. Desde dichas fechas hasta mediados de julio, en las zonas más altas de Jaén, Granada y Almería, mamá perdiz comenzará una larga enseñanza a su prole y un cuido exquisito para que los bandos no se vean mermados por el ataque de alimañas. Así, como ha ocurrido desde siempre, cuando vayamos al campo, más de una vez, nos veremos sorprendidos por una perdiz que trata de atraernos con mil "historias" para, de esa forma, salvaguardar a sus hijos o un bandete  que nos sale repentinamente en donde menos lo esperemos.

                                                                                                   Imagen tomada de internet.
            Luego, allá por el mes de octubre, cuando las primeras aguas hagan su aparición y el campo nos deleite con su magnífico aroma a tierra recién mojada, los bellos igualones que han conseguido salvar los mil peligros en los que se han visto envueltos, comenzarán sus luchas por la hegemonía del bando y llenarán el viento con sus todavía inseguros cánticos.

           Pero hay que tener cuidado porque, desgraciadamente, puede haber quien le tienten las ganas de coger pollos de campo para su posterior venta. Por consiguiente, para que esta práctica ilegal no se produzca, no debemos ayudar a ella con la adquisición de los mismos. 


jueves, 19 de abril de 2012

¿OTRA VEZ PROBLEMAS?

 

            Cada vez que nuestra Consejería de Medio Ambiente saca un nuevo Decreto sobre la fauna y la flora, la caza de la perdiz con reclamo se ve afectada de alguna forma y, de camino, nosotros los aficionados nos echamos a temblar. Con más tiempo analizaré el citado documento y expondré mi opinión, pero creo que nuestros reclamos se verán afectados como queda recogido en el art. 23 del citado documento.

             Esperemos que nuestra Federación de Caza, con el Sr. Mancheño a la cabeza,  nos eche un cable. 

             Este es el enlace de dicho Decreto.
 


viernes, 13 de abril de 2012

OTRA REFLEXIÓN: ¿ES LA CAZA DE LA PERDIZ CON RECLAMO UNA MODALIDAD CINEGÉTICA MÁS?



             Mis queridos amigos/as participantes en este blog:

            Esta vez, por buscarle otra forma distinta a la estructura del mismo, no voy a dar mi opinión al principio, sino que quiero que, entre todos, si lo tenéis a bien, le demos vida al artículo.

           Creo que el tema en cuestión es lo suficientemente sustancioso como para poder ver lo que opinamos aficionados de diferentes lugares,  de diferentes edades, de diferente formación, de diferente mentalidad... sobre una forma más de caza o, por el contrario, sobre algo más, mucho más que ser cazador.


domingo, 8 de abril de 2012

REFLEXIÓN EN VOZ ALTA: EL RECLAMO DE BANDERA.



Una vez finalizada esta semana cofrade, la normalidad vuelve a todas las facetas de la vida, incluso a los blogs. Por ello, en este Domingo de Resurrección, quiero exponer una reflexión personal sobre el tan ansiado reclamo de bandera.
       Después de algunos años con la jaula a cuestas, haber visto infinidad de reportajes sobre grandes lances, haber oído hablar de grandes “espadas” que hacen las delicias de sus dueños y haber leído largo y tendido sobre el tema, siempre me embarga la misma pregunta: ¿existe ese pájaro, noble, bello, de formidable música, de impensables recursos, valiente con los machos, suavón y meloso con las hembras… que, día tras día, en jornadas matutinas o/y vespertinas da unos auténticos recitales haya sol, niebla, viento o lluvia… en sierra o en campiña?
            En uno de los muchos libros que han pasado por mis manos sobre la caza de la perdiz con reclamo, no recuerdo el cuál ni quién lo escribió, leí que “los grandes reclamos son como los obispos, uno por provincia”. Y, desde mi punto de vista, no le faltaba un ápice de razón al autor del comentario, ya que dar con un reclamo, lo que se dice completo, completo, no es tarea fácil, sino todo lo contrario. Es más, soy de los que estoy firmemente convencido de que muchos aficionados a esta "bendita" modalidad cinegética se van al otro mundo, sin que su retina haya podido captar el prodigioso trabajo de uno de estos ejemplares
           Está claro que los valores que acompañan a todo ser son una cuestión muy subjetiva y que, por consiguiente, lo que para uno es una auténtica maravilla, para otro puede que no lo sea. Así, un reclamo puede ser un verdadero fenómeno para Fulanito y, simplemente, un “mediacuchara”, o incluso menos que eso, para Zutanito.
            Hoy día, como el progreso tecnológico ha puesto en nuestras manos información muy variada y al instante de infinidad de lances jauleros, podemos saber de muchos reclamos de “bandera” que hacen las “delicias” de sus dueños.  No obstante, la realidad es bien distinta: muchos de esos “maestros” de primer nivel, no dan la talla ni de simples novilleros de erales. Pero cuidado, no quiero que estas palabras mías sean entendidas como una crítica hacia nadie, Dios me libre, sino una simple reflexión en voz alta. Es más, muchos de los reclamos que aparecen en los vídeos son unas auténticas joyas y, quien los tiene en su jaulero, deben estar muy satisfechos de tenerlos. Ahora bien, la gran mayoría de ellos, tienen algún pero, y no es porque yo lo diga o lo piense, sino, simplemente, porque nada más hay ver los muchos comentarios que aparecen en los foros para darse cuenta que las opiniones muchas veces no van encaminadas a ensalzar las cualidades del citado reclamo, sino destinadas a exhibir sus defectos. A veces, simplemente por criticar, sin mucho fundamento ni conocimiento, pero, otras tantas, porque es una realidad palmaria, nos guste o no.
            Como ya he referido varias veces, desde que cuelgo en solitario, más los siete u ocho de los que me acuerdo cuando acompañaba al abuelo Vicente o al tío Jerónimo más cuando iba con mis primos, son muchos años de jaula, tantos, como la friolera cantidad de casi medio siglo. Pues bien, en todos estos años, recuerdo, no muy bien, pero recuerdo a Facultades el gran reclamo del abuelo, el Viejo de mis primos, y dos míos: “El de Manué” y D. Benito. Facultades sé que era un gran “espada”, o por lo menos, así lo recuerdo, por haberlo visto in situ y oído al abuelo, el Viejo era un pájaro con unos recursos fuera de lo común. Los otros dos, ambos de mi propiedad, fueron en su día grandísimos reclamos, pero los dos tenían alguna manía. D. Benito tuvo la mala suerte que murió con cinco años. Seguramente, si hubiera durado más, como el de Manué que vivió trece temporadas, habría llegado a lo máximo, aunque ya era un reclamo cuajado. Todo ello quiere decir que, por mis manos han pasado cientos y cientos de pájaros, algunos bastante buenos, pero creo que, ese arquetipo de reclamo que soñamos los cuquilleros, con la mano en el corazón, creo que todavía no ha llegado. O lo que pasa es que yo le pido mucho a un reclamo y las cualidades que yo le exijo, en teoría sí, pero en la práctica ninguno las puede dar.
            Posiblemente, sea demasiado riguroso con las actitudes y aptitudes que debe reunir un reclamo para ser catalogado como de máximo nivel. Pero me cuesta trabajo entender que, algunos aficionados, según ellos, reúnan en su jaulero dos o tres reclamos de bandera, cuando yo, muchas y muchas temporadas, simplemente para dar con un medio “pajarruco” que me dé satisfacciones, he tenido que dar la baja a bastantes y bastantes aspirantes a reclamos. A lo mejor, lo que nos pasa, a todo aquel que piensa como yo, es que nuestra afición, como si de una obra lírica se tratara, nos hace más que Quijotes y, por mucho que buscamos, nunca encontramos a nuestro verdadero Dulcineo.
            Resumiendo: el reclamo de bandera, si lo hay, aunque según cuenta la tradición popular, parece ser que sí, necesita una vara muy larga para su medida. Vara que no está al alcance de la gran mayoría, sólo de poquísimos privilegiados y de muy tarde en tarde. Ahora bien, reclamos buenos, de esos que hay pocos, de los que rompen uno de cada varios cientos, por casi todas los jauleros de los  aficionados han pasado alguno y volverán a pasar. Pero pedir más, mucho más, algo así como el Castelar de la obra Memorias de un Reclamo, sólo podemos o debemos hacerlo en sueños.


            PD. Se pueden citar muchos condicionantes actuales para no dar con ellos, o para guiarlos por el buen camino si tenemos la inmensa suerte de que alguno llegue a nuestras manos, pero creo honestamente, o al menos yo así lo pienso, que la realidad ha quedado perfectamente reflejada en las líneas anteriores.

                                   

miércoles, 4 de abril de 2012

EL FANTASMA.



                                                                                          Foto cedida por un amigo de Calañas.
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              A todos los monteros de Calañas y, en especial, a los que empiezan ya que, si no abandonan la afición, quizás,  algún día, se “tropiecen” con otro Fantasma.
            No, no es la historia de la archiconocida película “El fantasma de la ópera” de Rupert Julian,  ni una novela de Alfred Hitchcock, ni de Edgar Allan Poe. El Fantasma de Calañas -municipio onubense- es una historia real adornada con muchas pinceladas ficticias, de esas que el pueblo llano y próximo conoce y disfruta contándola. Pero su círculo es de radio tan pequeño que el gran público no sabe nada de ella.
            Dicho apelativo o calificativo pertenece a un inmenso “venao”. Un auténtico representante de nuestra fauna mediterránea que se merecía, por derecho propio, tener un nombre –como así fue- y no pasar a la historia, independientemente de la grandeza de su trofeo, siendo una res más de las muchas que se abaten en las diversas monterías que se celebran, año tras año, en diferentes lugares de nuestra piel de toro.
            El Fantasma fue de esos animales que, por una u otra razón, pasan a la leyenda popular como “santo y seña” de las tradiciones lugareñas que, en nuestra querida España, siempre han tenido, y lo siguen teniendo, un lugar importantísimo en la idiosincrasia popular. Tan es así que, diez años después, en las tertulias monteras de esta localidad y de otras  cercanas, se sigue hablando de tan emblemático animal.
            Este impresionante cérvido, para ser justo en el adjetivo que le correspondía, campaba libremente por el extrarradio de la bella población minera y andevaleña, como Pedro por su casa. Tan es así, que los huertos y siembras pegadas a las últimas casas del pueblo se habían transformado en su “restaurante” favorito. Por consiguiente, los lugareños andaban siempre de punta por los estragos que este soberbio ejemplar les venía infringiendo, mes tras mes y año tras año.
            Los monteros del pueblo tenían conocimiento de ello y, obviamente, cada uno hacía todo lo posible e imposible, para ser el afortunado que llevara a su casa tan excepcional trofeo. Pero…, si la ilusión y esperanza de llevar a buen puerto el objetivo era máximo, los resultados de todas las intentonas para acabar con él, eran siempre la misma: El Fantasma, sin saber ni cómo, ni por dónde, salía indemne y volvía a hacerlo de cuantas “emboscadas” se le preparaban. Así, aguardos, ganchos y monterías en toda regla, eran unas formas más de salir cabizbajos del intento, ya que aquel hermoso “venao” tenía muy claro que su historia particular iba a durar bastantes años más, como así ocurrió.
            Todos sus “pretendientes” de la localidad le habían esperado, una y otra vez, en los lugares más insospechados del entorno. No obstante, él, o ese día no aparecía, o en cuanto se “olía el percal”, ponía pies en polvorosa y desparecía como por arte de magia.  Luego, pasaba el tiempo  y nadie volvía a saber nada de él. Pero, cuando el que más y el que menos pensaba que alguien lo habría abatido, de nuevo se dejaba ver. Estaba claro que su sobrenombre empezaba a ganárselo a pulso. Es más, hubo quienes, incluso, al no haber tenido la suerte de toparse con él y admirar su increíble estampa, ponían en duda la veracidad de lo que se había convertido en la “comidilla” diaria entre los cazadores calañeses y de las proximidades.
            Así pues, igual que todas las cosas siempre tienen un principio, también tienen un final. Por consiguiente, un buen día del dos mil dos, después de muchísimas tentativas fallidas, con anterioridad a una de las monterías, se pensó que lo mejor era colocar una armada con bastante antelación al paso de vehículos con destino a los diferentes puestos. De hecho, a primera hora de la mañana, y a pie con el máximo sigilo, varios lugareños se apostaron en puntos estratégicos de las cercanías del pueblo donde se solía ver, de vez en cuando, al enigmático, nunca mejor dicho, Fantasma.
            Y…, desgraciadamente para tan hostigado, ansiado y emblemático icono popular, esta vez empezaban a pintar bastos para él, ya que nada más iniciar el movimiento de vehículos y personal, nuestro “amigo”, como tantas veces había hecho con anterioridad, en cuanto escuchó los perros de Palacios, intentó, como era habitual en él, poner tierra de por medio. No obstante, en esta ocasión, la suerte no estaba por seguir siendo su compañera. Aquella mañana, su depredador máximo le había ganado la partida y estaba a punto de darle jaque mate.
            Aun así, aunque otras veces, gracias a su portentosa agilidad y a su endiablada velocidad había salido ileso, esta vez, sin que utilizara esas armas, dos paisanos erraron en un primer intento, quizás por precipitación, por nerviosera o por utilizar, simplemente, escopeta, pero lo cierto es que, tanto Isidoro Ríos primero, como Antonio Chaparro después, aun teniéndolo a huevo, fallaron. El Fantasma, casi a salvo, como en tantas ocasiones anteriores había ocurrido, dio un rodeo y, acto seguido, “voló” alambrada abajo buscando, una vez más, la grandeza de la vida. No obstante, el fatal desenlace le esperaba al final de aquellos cercados. Prácticamente, con toda la libertad dibujándose en su retina, en el último obstáculo, Juan Jesús Sánchez, hoy curiosamente, Presidente de la Sociedad de Cazadores de Calañas, aguantó el tirón y, casi sin creérselo, dejó “seco” a quien empezaba a ser historia viva en la localidad. Luego, según quien la cuente, se escenificará de una forma u otra, pero, lo que es cierto es que los hechos ocurrieron cual han quedado escritos.
Desde aquel justo momento, había nacido una leyenda, y Juan Jesús, un gran aficionado a la caza mayor, formaría para siempre parte de la misma. De camino, los hortelanos del lugar, que sembraban cerca del pueblo las cuatro cosillas para el avío de casa, respiraron plácidamente. Sus verduras y hortalizas crecerían tranquilas y su trabajo, por fin, se vería recompensado.
            Tan espectacular ejemplar -veinte puntas-, que luego daría ciento noventa y seis puntos en la homologación de trofeos y catalogación de medalla de oro, cuelga casi de la mitad para bajo en una pared del domicilio de Juan Jesús. No puede estar fijado más alto, ya que se necesitaría abrir un boquete en el techo para que cupiera su aparatosa y grandiosa cornamenta.

PD. Aunque El Fantasma, los personajes que aparecen en el relato y algunos detalles son reales, el resto, como suele ocurrir en cualquier historia, pertenece a la ficción que se utiliza para adornar y completar un escrito venatorio.


lunes, 2 de abril de 2012

PRIMAVERA CALUROSA Y LLUVIOSA: TIEMPO DE SETAS.





Imágenes de un boleto, de tanas, , de rebozuelos, de ungallipieno,  y de un canasto de boletus edulis.

              Estas últimas aguas, por esta parte de Andalucía, bastante abundantes por lo general -sobre unos sesenta litros-, traerán consigo una mejoría sustancial del campo. Nuestra fauna y flora, en estado muy precario por la enorme sequía padecida en los últimos meses, han empezado a respirar tranquilas. Así, de aquí a una quincena, todo tomará un aspecto totalmente diferente al actual.

             Pues bien, unas de las grandes beneficiadas de estas aguas primaverales serán las siempre mágicas setas. Por consiguiente, si los fríos no se nos vienen encima, en pocas fechas, nuestros campos se llenarán de una gran variedad de ellas  que harán las delicias de los aficionados a su recolección, entre los que me encuentro.

            Si nuestro tradicional gurumelo -amanita ponderosa- va de paso y es tarde para su recuperación, aunque algunos se cogerán, otras, como algunas variedades de boletus, las tanas -amanita caesarea-, los rebozuelos -Cantharellus cibarius-, las setas de chopo -Agrocybe aegerita-, las setas de cardo -Pleurotus eryngii-, Senderuelas -Marasmus oreades-, las colmenillas -Morchella sculenta-..., serán la alegría de quien las busca y la base de formidables platos de nuestra cocina tradicional.

           Esperemos que los aficionados a las setas podamos llenar cestas como la de la imagen superior al igual que ocurrió en la primavera pasada.

domingo, 1 de abril de 2012

FRASES PARA ABRIL 2012.


               Para este mes, lluvioso y primaveral, por tradición y porque es su época, valgan estas dos citas para recapacitar sobre la naturaleza.

“El arte, la gloria y la libertad se marchitan, pero la naturaleza siempre permanece bella” (Lord Byron, escritor inglés).
“Únicamente si aprendemos a ver el valor de la naturaleza en sí misma, la naturaleza permitirá que los humanos estemos mucho tiempo más. Debemos aprender a querer y cuidar la naturaleza, si queremos impedir el destruirnos a nosotros mismos. Nuestra acción más importante es cuidar la naturaleza” (Richard Freiherr von Weizsäcker, filósofo y presidente de Alemania).