jueves, 3 de abril de 2025

DOS MIL VEINTICINCO COMIENZA CON MUCHA LLUVIA

 

El campo en estos momentos:  floración del cantueso y retama negra más agua por cualquier sitio.

Que la situación climatológica va cambiando progresivamente a peor, desde hace unos años, no coge a nadie de sorpresa, pues si echamos una ojeada atrás, comprobaremos que cada periodo de tiempo que pasa, llueve menos por estas latitudes, Andalucía occidental, que es la zona que conozco a fondo y donde me he movido hace varias décadas. De estar lloviendo casi todo los días en otoño, invierno y primavera en los años cincuenta, sesenta y parte de los setenta del siglo anterior, hemos ido pasando progresivamente a una disminución de las lluvias hasta llegar a situaciones críticas, donde ha habido años en los que casi no ha llovido, con lo que ello conlleva para la vida en general y, por supuesto, para la agricultura, ganadería y, como no, la caza en todas sus modalidades y la de la perdiz con reclamo, en especial.

Sin entrar en el célebre y manido cambio climático, que es una realidad irrefutable, cuando la Naturaleza dice ahí voy, no entiende de eso, ni de predicciones, ni mapas del tiempo…, y como muestra el botón de las lluvias de este año. De esta forma, desde primeros de enero a finales de marzo con mínimas diferencias en algunas zonas y hablo del Andévalo onubense, hemos andado entre los 300/400 litros/m2, cantidad más que buena comparada con algunas años anteriores en donde se recogía, incluso bastante menos, en casi todo el año.

Y para certificar lo que digo, comparto datos reales, con algún mínimo error de medida, en la finca La Dehesa de Enmedio de Puebla de Guzmán en el agua de lluvia recogida en las fechas antes citadas de los últimos cuatro años.

Año 2022…………………………. 26 l.

Año 2023…………………………. 35 l.

Año 2024………………………… 182 l.

Año 2025………………………… 353 l.

Es decir, una más que buena cantidad en el trimestre pasado, lo que hará que el campo en la presente primavera, vuelva a ser lo que era  no hace mucho. Así, desde regajos, arroyos, riachuelos, riveras… corriendo, charcos por cualquier sitio, pantanos hasta la bola y vegetación herbácea imponente son y serán el santo y seña muy pronto. Ello conllevará que el campo luzca con un colorido impresionante y que la flora y fauna tengan todo lo que necesitan para tirar hacia adelante. Por supuesto, nuestra perdiz roja, después de años de sequía, podrá encelarse y anidar por cualquier lugar, por lo crecido de la vegetación, con lo que el saqueo de los nidos y la expoliación de los pollos, en los primeros momentos de existencia, por parte de los muchos depredadores que hoy pueblan cualquier finca, será más complicado. Además, los que son aficionados tanto a la recolección de setas: boletus/faisanes de jara, gurumelos, chantarelas/rebozuelos, pies azules y otras setas, como de espárragos y esparraguillas están de enhorabuena, pues la temporada marcha viento en popa

¡Y…, sigue lloviendo !!!