viernes, 11 de febrero de 2022

PUNTO Y FINAL


Con esta última entrada, solo deciros, que el próximo dieciocho del corriente mes de febrero, este blog pasará a la historia, pues en sus doce años de andadura -que ya es un buen tiempo-, creo que he aportado mi granito de arena en pro de nuestra maltratada y tradicional modalidad cinegética que ha sido la base de este blog. Por ello y tras meditar a fondo la decisión, creo, porque todo tiene un principio y un final, que debo decir se acabó, pues se han tratado muchos temas, se han echado muchas horas de trabajo y, desde mi punto de vista,  hay que saber decir adiós.

Pues bien, en este tiempo, algo más de 400.000 visitas ha tenido este "rincón particular" para ver/leer lo qué se exponía en las 728 entradas que se han publicado o para colaborar con comentarios -sobre 1.600 tanto a favor como en contra-, con artículos, historias, anécdotas... A todos/as ellos/as, como no, les doy mil gracias pues sin su participación este blog, como tantos otros, estaría cerrado o arrumbado sin mirar para él. Igualmente, mi máximo agradecimiento a quienes me han ayudado en el día a día en esta complicada andadura, pues uno no está muy sobrado de conocimientos informáticos y de redes sociales. Es más, durante este tiempo de bloguero, he tenido la posibilidad de conocer a mucha y muy buena gente que, sin ello, difícilmente hubiera sido posible. 

Y para no extenderme mucho y poner el punto y final, solo quiero dejar constancia de mi deseo de corazón de que la caza de la perdiz con reclamo perdure en el tiempo para la satisfacción de la generación actual y de las venideras. Para ello, los pajariteros debemos estar unidos y, de este modo, será más complicado que nadie acabe con lo que desde hace miles de años siempre ha sido una actividad noble y señorial, aunque reciba palos por todos lados, circunstancia que hago extensible a todas las modalidades de caza.

Eso sí, como el compartir siempre ha sido mi estrella polar, aunque en un principio pensé el cerrar el blog a cal y canto", al final, después de darle muchas vueltas al tema, todo lo publicado en estos doce años estará, a partir de este momento, a disposición de quien quiera echar un rato leyéndolo o visualizándolo, pero de comentarios y demás, nada de nada: chirrín, chirrán como dicen en muchos sitios.

Y, como punto y final, espero que lo plasmado en este blog durante estos años haya estado a la altura de lo que los pajariteros buscamos cuando se entra en internet/redes sociales.

Un cordial saludo y un fuerte abrazo para todos/as.

PD. Si algún día me diera por volver, lo haré. Por ese motivo no lo he cerrado a cal y canto. Pero de momento, vacacionessssss largaaasssss.


jueves, 3 de febrero de 2022

UN MERECIDO RECONOCIMIENTO A NUESTRAS PAREJAS

 

 Está claro que el pajaritero suele ser una persona que vive en un mundo, a veces, difícil de comprender, pues los muchos entresijos de nuestra modalidad de caza hacen que se llegue a tal punto, en momentos claves, que nuestra forma de ser y actuar, excepto en casos muy puntuales, cambia como de la noche a la mañana e, incluso, en ocasiones, nos ponemos insoportables. Debido a ello, quien nos acompaña debe tener mucha mano izquierda y bastante templanza para que la relación no salte por los aires. De hecho, aparte de la temporada de caza del reclamo de perdiz, el cuquillero de verdad pone al servicio de sus pájaros de jaula parte de su vida y les presta una atención tan minuciosa y sistemática que, a menudo, deja un poco de lado algunas obligaciones tanto del hogar como de la familia.

De esta manera, quien comparta vida con un aficionado cazador de reclamo, mucho tiene que quererlo para aceptar todo el entramado que se monta alrededor de esta ancestral y señorial modalidad cinegética. Consiguientemente, si somos como debemos ser, no nos queda otra que el dejar bien claro que nuestras mujeres se merecen todos los aplausos del mundo por su abnegada complacencia.

En mi caso, mi mujer María José, aunque no es muy de la caza en general, sabe que mis reclamos y todo lo que los rodea forman parte de mi vida y, desde siempre, aunque con algún refunfuño -con todos los motivos del mundo-, ha aceptado lo mucho que fastidiamos con nuestra tarea perdigonera diaria. Es más, aparte de ayudarme en un sinfín de situaciones y quehaceres del día a día con los machos de jaula, en mis horas bajas siempre ha estado a mi lado dándome ánimo y apoyo.

Por todo ello, quiero que mis últimas líneas en este blog, antes de la despedida final, sirvan para darle públicamente las gracias de corazón a quien comparte vida conmigo por su sacrificado proceder y ayuda desinteresada -circunstancia que ya plasmé en mi libro Con la jaula a cuestas-, pues sin ello, difícilmente seguiría, cuando los setenta años los toco con la punta de los dedos, saliendo al campo a poner en práctica esta noble y tradicional forma de entender la caza de la perdiz roja española. Es más, este blog ya lo hubiera dejado hace tiempo, pues sin su apoyo en todos los aspectos, me surgiría una cuesta arriba difícil de superar. De esta manera, y valga la repetición, mi agradecimiento más sincero a una gran mujer y una formidable esposa que siempre ha estado a mi lado y me ha permitido los muchos desvaríos que he cometido debido a mi gran afición por la caza del reclamo. Gratitud que hago extensible a todas las parejas de los muchos cuquilleros españoles, pues todas ellas son  mujeres del "quince".

Ni que decir tiene que todo lo expuesto anteriormente puede hacerse extensible a cualquier tipo de pareja, bien cuando se trata de una cuquillera y su relación con  su cónyuge  y, como no, a parejas del mismo sexo.