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miércoles, 29 de octubre de 2025

LA LLEGADA DE LAS PRIMERAS AGUAS OTOÑALES

 

                                                            Imágenes actuales

Una de las circunstancias que alegran a los que aman a la naturaleza, nos es otra que la llegada de las primeras aguas otoñales dejando atrás los calores, terrenos resecos y polvo de los caminos, características del largo estío.

Aunque sea en la ciudad, una noche de agua, para los que nos gusta el campo y M Ambiente es una auténtica gozada. El chisporroteo del agua en los cristales nos traslada a tiempos pasados, cuando otoños e inviernos eran siempre, nunca mejor dicho, pasados por agua.

Ahora, aunque en otras zonas españolas ya ha llovido bastante anteriormente, en la zona occidental de Andalucía, el agua de lluvia que ha hecho su aparición, traerá consigo la vida: nacimiento de la hierba, hormigas de alas revoloteando y muchas aves persiguiéndolas, regajos corriendo y crecida de los pantanos, las mágicas setas, la llegada de muchas aves a nuestras tierras para invernar... y, por supuesto, los cantos mañaneros de nuestras perdices que, poco a poco, inician su picadilla y, con el tiempo, la ruptura de los bandos y la creación de parejas. Todo ello, aderezado con el inconfundible y mágico perfume de la tierra y pasto mojados, aroma que sólo lo aprecian los que son unos enamorados de la naturaleza.

Esperemos que este buen comienzo, aunque un poco tardío, sea el inicio de un buen año para todo, aunque no se olvide que los resfriados y otras afecciones pulmonares también aparecerán.

Eso sí, que el agua no produzca daños materiales y, menos, personales, pues la vida de las personas vale mucho más que todas las lluvias del año.

Saludos.

jueves, 3 de abril de 2025

DOS MIL VEINTICINCO COMIENZA CON MUCHA LLUVIA

 

El campo en estos momentos:  floración del cantueso y retama negra más agua por cualquier sitio.

Que la situación climatológica va cambiando progresivamente a peor, desde hace unos años, no coge a nadie de sorpresa, pues si echamos una ojeada atrás, comprobaremos que cada periodo de tiempo que pasa, llueve menos por estas latitudes, Andalucía occidental, que es la zona que conozco a fondo y donde me he movido hace varias décadas. De estar lloviendo casi todos los días en otoño, invierno y primavera en los años cincuenta, sesenta y parte de los setenta del siglo anterior, hemos ido pasando, progresivamente, a una disminución de las lluvias hasta llegar a situaciones críticas, donde ha habido años en los que casi no ha llovido, con lo que ello conlleva para la vida en general y, por supuesto, para la agricultura, ganadería y, como no, la caza en todas sus modalidades y la de la perdiz con reclamo, en especial.

Sin entrar en el célebre y manido cambio climático, que es una realidad irrefutable, cuando la Naturaleza dice ahí voy, no entiende de eso, ni de predicciones, ni mapas del tiempo…, y como muestra el botón de las lluvias de este año. De esta forma, desde primeros de enero a finales de marzo con mínimas diferencias en algunas zonas y hablo del Andévalo onubense, hemos andado entre los 300/400 litros/m2, cantidad de agua más que buena comparada con algunas años anteriores en donde se recogía, incluso bastante menos, en casi todo el año.

Y para certificar lo que digo, comparto datos reales, con algún mínimo error de medida, en la finca La Dehesa de Enmedio de Puebla de Guzmán en el agua de lluvia recogida en las fechas antes citadas de los últimos cuatro años.

Año 2022…………………………. 26 l.

Año 2023…………………………. 35 l.

Año 2024………………………… 182 l.

Año 2025………………………… 353 l.

Es decir, una más que buena cantidad en el trimestre pasado, lo que hará que el campo en la presente primavera, vuelva a ser lo que era  no hace mucho. Así, desde regajos, arroyos, riachuelos, riveras… corriendo, charcos por cualquier sitio, pantanos hasta la bola y vegetación herbácea imponente son y serán el santo y seña muy pronto. Ello conllevará que el campo luzca con un colorido impresionante y que la flora y fauna tengan todo lo que necesitan para tirar hacia adelante. Por supuesto, nuestra perdiz roja, después de años de sequía, podrá encelarse y anidar por cualquier lugar, por lo crecido de la vegetación, con lo que el saqueo de los nidos y la expoliación de los pollos, en los primeros momentos de existencia, por parte de los muchos depredadores que hoy pueblan cualquier finca, será más complicado. Además, los que son aficionados tanto a la recolección de setas: boletus/faisanes de jara, gurumelos, chantarelas/rebozuelos, pies azules y otras setas, como de espárragos y esparraguillas están de enhorabuena, pues la temporada marcha viento en popa

¡Y…, sigue lloviendo !!!

jueves, 12 de abril de 2018

CON LA NATURALEZA NO HAY QUIEN PUEDA


No hace mucho, escribía en este blog cuando hacía las crónicas de la temporada de reclamo que hacía muchos años que no veía unan sequía tan prolongada, circunstancia más que cierta porque, prácticamente, no habían llovido en todo el otoño y en el inicio del invierno. De hecho, en la mayoría de los rincones de Huelva, el agua recogida no superaba los cien litros por metro cuadrado. Cantidad minúscula para lo que el campo necesitaba. Así, dejando la caza aparte, aunque también sufriera los estragos de la falta de lluvias, no había más que darse una vuelta por cualquier finca para ver las secuelas de la sequía: pasto del año anterior sin podrir, hierba y sembrados al mínimo, regajos y pantanos secos, polverío por todo sitio, arboleda necesitada de agua, ganado comiendo de lo que le arrimaban sus dueños… Y lo peor del caso es que no se vislumbraba posibilidades reales de lluvia y estábamos a mediados de febrero.

Pues bien, llegó final el citado mes y todo cambió radicalmente. Empezó a llover con gana, la fauna y flora cambió radicalmente, pantanos, arroyos y regajos con agua, carriles encharcados… Es decir lo que tenía que ser. En consecuencia, en poco más de un mes los trescientos litros por metro cuadrado ha sido lo normal en cualquier paraje de nuestra geografía. Ha habido un descanso de unos días, afortunadamente para la Semana Santa, pero aquí está el agua otra vez. Tan es así que hoy, nuevamente, ha caído y sigue cayendo agua a chuzos.
Tres imágenes de cómo está el campo a día de hoy.




Todo lo anterior viene a demostrarnos que nuestra madre Naturaleza no entiende de pronósticos climatológicos. Cuando dice allá voy, va de verdad. Como es el caso del fondo del artículo. De esta manera, lo que parecía un año fatal para todo lo relacionado con el campo, agricultura y ganadería pueden transformarse, de hecho así parece, en todo lo contrario: un año fenomenal. Nada más tenemos que darnos una vuelta por cualquier rincón de nuestra tierra para ver cómo está todo. Ni que decir tiene que la primavera va de lujo. Y parece, como antaño, que seguirá lloviendo. Consiguientemente, dentro de poco nuestros campos adquirirán ese bellísimo policromado conformado por la floración de infinidad de especies vegetales y se llenarán de multitud de cantos de las muchas aves que conforman nuestra rica avifauna mediterránea. Y, como no, nuestros machos de perdiz marcaran sus territorios mientras sus hembras incuban sus respectivas nidadas.

viernes, 13 de octubre de 2017

IMPORTANCIA DE LA OTOÑADA.


                                                                      Dos clásicas imágenes otoñales

“Otoño lluvioso, año copioso”.
         Efectivamente, como nos recuerda uno de los tantos refranes que forma parte de nuestro rico glosario de dichos y proverbios, las lluvias otoñales, cuando son generosas, suponen la antesala de un buen año en muchos aspectos de la vida y, entre ellos, en todo lo referente a la flora y fauna de un determinado país, región o ecosistema.

         En dicha línea, aparte de ese embriagador aroma que despide la tierra y el pasto cuando las primeras y esperadas lluvias hacen su aparición, lo que antes era aridez y desolación, se transforma en pocos días en una verdadera explosión de vida. Miles de especies de nuestra flora rompen con el cuarteado y reseco terreno y muestran su fresco e inmaculado verdor en cualquier rincón, para la alegría de quien siente y necesita tal momento. A vez, otras especies vegetales, bajo mínimo durante meses, vuelven a ofrecernos su verdadero porte y belleza. Igualmente, muchos frutos otoñales, fuente de ingreso de muchas familias, como las aceitunas, las castañas, las bellotas, las nueces… dan el “estirón” final. Con estos parámetros citados, es obvio que la siempre esperada otoñada ha llegado.

         Con ella, nuestra abundante fauna mediterránea también toma otro rumbo. Así, lo que antes eran estrecheces de todo tipo, ahora empieza a ser abundancia por doquier. Huelga decir que el verdor y con ello todo lo que “acarrea” suponen el deleite de las muchas especies animales que pueblan nuestras tierras y otras que llegan a las mismas para establecerse durante un tiempo. Los primeros brotes de la hierba autóctona y los de las diferentes siembras, más la aparición de insectos, larvas, lombrices y muchas frutas silvestres de época son el maravilloso y esperado menú para nuestros herbívoros y omnívoros. Y como no puede ser de otra forma, todo ello hace que nuestra perdiz roja complete su desarrollo físico y empieza a adquirir esa belleza inigualable y fortaleza que le acompañarán de por vida. Es el tiempo de llenar la despensa y terminar su proporcionada morfología que hará que los machos igualones comiencen a demostrar lo que llevan dentro. El verde es su “carburante plus” y punto de partida para llegar a la apertura de la veda en condiciones óptimas. El enverdinamiento, como bien sabemos, los hace otros. No se nos olvide que el llamado celo del rabanillo era y es típico de estas fechas.

         Ahora bien, todo lo expuesto anteriormente se entiende con un otoño normal, con lluvias abundantes y sin la aparición de grandes bajadas de temperaturas en los primeros momentos de la estación. Lo contrario, es sinónimo de “cojera” para el resto del año y estaciones venideras por mucho que se enderece más tarde.

      En lo que nos lleva, la caza de la perdiz con reclamo, un mal otoño desemboca en una mala temporada de cuelga, pues las patirrojas no adquirirán su sazón y darán más sofocones que satisfacciones. Y lo digo tras muchos años con la jaula a cuestas, nunca mejor dicho. Una mala otoñada hace que el campo no ofrezca, a quienes lo habitan, lo que se le supone y como resultado de ello, nuestras perdices no obtendrán una alimentación compensada y seguirán tomando tierra debido a la sequedad de las tierras.

       Desgraciadamente, aparte de la degradación genética de nuestra Alectoris rufa, circunstancia incontestable y palmaria, las otoñadas ya no son lo que eran y, lo que viene después, igual. O no llueve o, cuando lo hace, es o fuera de tiempo o de forma violenta y causa más daños que beneficios. Y todo ello nos lleva a malos años de caza del reclamo. Como dice el refrán: “de cada cuatro celos, tres malos y uno regular”.

     Para finalizar, solo decir que con estas líneas no voy ni a descubrir, ni a decir nada nuevo, pues todo está dicho. Pero como cada año volvemos a lo mismo, porque es nuestro sino, pues valga de nuevo el sacar otra vez a la luz lo que todo el mundo conoce.

PD. Como va de seco el otoño, nuestras queridas setas se harán esperar y, si se viene el frío, habrá que buscarlas en primavera. Aunque todavía no es tarde para que empiece a llover.
         Por cierto y para terminar. El otoño en el que estamos comienza más bien malo y, lo que es peor, sin buenos augurios a corto plazo. El verde del campo se hará esperar, pues el curioso veranillo del membrillo se encuentra, a casi mitad de octubre, en todo su apo

jueves, 21 de septiembre de 2017

LA NATURALEZA Y LA FILATELIA


 Imagen del primer sello español de seis cuartos de mi colección.

   El coleccionismo filatélico es otra de mis grandes aficiones y que llevo adelante, ininterrumpidamente, desde hace bastantes años -sobre 40 ó 50-, aunque tengo sellos desde los años 1850.

Eso sí, aunque como bien sabemos, todos los países del mundo emiten sellos o timbres postales, yo solo colecciono España, Andorra y Guinea Ecuatorial, todos ellos salidos desde la Fábrica Nacional De Monedas y Timbres española. De nuestro país, tengo casi completo desde el año 1950 (Centenario del sello español), aunque me faltan 3 ó 4 sellos. Además, también tengo desde 1936 al 50 (Estado español) con algunas faltas y una historia postal desde el 1850 hasta el 1936. De Andorra y Guinea también tengo completo desde el 1950. No se puede olvidar que nuestro primer sello, el seis cuartos negro de Isabael II, ve la luz  el día 1 de enero de 1850. Además, también poseo una pequeña colección (años 1978 al 85) de lo que era Alemania Democrática o DDR.

Ni que decir tiene que los diferentes países, aunque muchas veces ni se sepa, porque muchos de los timbres emitidos no llegan a todo el mundo, no solo emiten sellos de correo ordinario con la imagen del actual Jefe del Estado correspondiente -en España que yo haya conocido: Franco, Juan Carlos I y Felipe VI-, sino que la filatelia se provee de todos los aspectos de la vida del país correspondiente y entre ellos la historia, la geografía, la pintura, los monumentos históricos, los festejos, las singularidades… y, como no, de la naturaleza con la flora y la fauna. Es decir, una gran fuente de cultura para quien se dé un paso por la historia postal de un determinado Estado que, aparte de cubrir las necesidades de contacto entre personas que viven en lugares diferentes, divulga sus peculiaridades e historia en infinidad de aspecto como los citados con anterioridad.

En esa línea, España, Andorra y Guinea no iban a ser menos y entre sus emisiones postales hay una gran variedad de seres vivos: vertebrados invertebrados, plantas o hierbas, arbustos, árboles, hongos y setas… Es decir, ejemplares característicos y representativos de cada uno de estos tres Estados. Además, con las técnicas utilizadas: huecograbado, calcografía, litografía, offset…, los artistas de Correos nos hacen llegar verdaderas obras de artes en forma de sellos.

Cinco imágenes de sellos de mi colección representativos de la flora y fauna. La primera de Alemania Oriental y las tres restantes españolas.





Sello de la perdiz roja española emitido en 1971



sábado, 16 de mayo de 2015

MUCHO COLORIDO, PERO POCAS NUECES.

El mes de mayo, tradicionalmente, ha supuesto para nuestros campos la explosión policromada de cientos de especies que conforman parte de la flora mediterránea. Así, la primavera, en su punto álgido, pone en nuestras manos los maravillosos y entremezclados tonos amarillos, azules, rojos, verdes, marrones, blancos…, que llenan de belleza y colorido cualquier rincón de nuestra tierra andaluza. De esta manera, un paseo por el campo a horas donde el calor no apriete en una verdadera gozada para nuestros sentidos, puesto que, aparte de la tupida alfombra multicolor que cubre cualquier paraje, hasta nuestro oído llegará el fascinante y cautivador canto de muchas aves que componen nuestra rica avifauna. Jilgueros, verderones, pardillos, chamarices, trigueros, alondras, los enigmáticos ruiseñores… y como no, los solitarios, por estas fechas, machos de perdiz participan con su música en fascinadores conciertos al aire libre.

En el enlace siguiente se puede escuchar el canto del ruiseñor. Está grabado hace unos días en la Dehesa.

Sin embargo, hace tiempo que vengo percibiendo que otros muchos componentes de nuestra fauna, invertebrados por más señas, están desapareciendo de nuestros campos. Así, los conocidos y abundantes saltamontes, las bellísimas libélulas, los curiosos escarabajos, las señoriales mariposas, las pesadas chicharras, los cantarines grillos… y un sinfín de insectos, cada día cuesta más trabajo tropezar con ellos. De hecho, el otro día que estuve en mi coto La Dehesa de Enmedio en Puebla de Guzmán intenté dar con algún grillo y, aunque parezca imposible, no escuché ni uno. Ni yo, ni las personas que me acompañaban, pudimos saborear su peculiar cante, cuando no hace mucho, había ejemplares de este pequeño insecto por todas partes.

Lo que digo, aunque parezca que no tiene la mayor importancia, creo que si nos paramos a pensarlo un poco, nos daremos cuenta que sí la tiene, tanto que, nuestras perdices jóvenes, por poner un ejemplo, necesitan comer estos “bichitos” que, como bien sabemos, aportan las necesarias proteínas. No sé cómo estará la cosa por otros lugares andaluces, pero por aquí, lo que he dicho anteriormente es una realidad.

 Y si hay pocos invertebrados, no digamos conejos. De esta manera, si hace unos años cualquier terreno, por estas fechas, estaba lleno de ellos, a día de hoy, casi han desaparecido, vuelvo a repetir, por estos lares. Es duro decirlo, pero es así. Uno tal cual, y poco más. Cuidados máximos, poca caza, comederos con grano durante todo el año, control de alimañas..., pero nada, nos estamos quedando, o mejor dicho, nos hemos quedado sin lo que llenaba antiguamente la mochila: el conejo.

Estos conejillos, ocho de diferentes tamaños y edad, más una camada recién nacida, componen nuestra pequeña reserva. Están vacunados y esperemos que algún día les podamos abrir la puerta y llenen nuestro coto. Por el momento, ahí están: bien alimentados y felices.


Pd. Posiblemente, porque hay gente "pa to", haya quien piense que esto que ocurre es el resultado de tanto cazador por el campo.

sábado, 15 de noviembre de 2014

NO LE PIDAMOS PERAS AL OLMO.

Este dicho tradicional de nuestra cultura popular viene a decirnos que lo que no puede ser, no puede ser y punto. De esta manera, hay cosas tan incomprensibles en nuestro tiempo que, por diversas circunstancias, hacen que lo que hoy vivimos no sea normal por más que nos empeñemos en decir o demostrar lo contrario.

Pues bien, el miércoles pasado estuve en mi coto La Dehesa echando trigo en los comederos y maíz para los jabalíes en las manchas y cuál no sería mi gran sorpresa, al comprobar que había jaras florecidas, cuando lo normal es de marzo a junio, según zona española. Parece una circunstancia sin trascendencia, pero si nos paramos a pensarlo, nos daremos cuenta que flor de jara a mediados de noviembre y con sobre veinte grados de temperatura es una auténtica barbaridad. Lo que viene a demostrarnos que el tiempo meteorológico y todo lo que lo rodea ha dado un giro de 360º en las últimas tiempos.





Si todas estas situaciones raras e inverosímiles que están sucediendo son importantes, no digamos como afectan a nuestra flora y fauna y, en lo que a nosotros los jauleros nos interesa, es decir, a nuestra perdiz roja española. En esta línea, nuestras patirrojas se encuentran siempre en fuera de juego. Es más, cuando nos demos cuenta, por estas fechas o poco más, si el otoño se nos viene húmedo y caluroso, podemos tropezarnos con un nido de perdices en pleno diciembre. Y si no, tiempo al tiempo.

Por tanto, con las expectativas que tenemos, cuando llegue la apertura de la veda, posiblemente, nuestras montesinas ya hayan pasado su momento idóneo para venir con valentía al reclamo y, al igual que la mayoría de los años anteriores, será una veda mala y desangelada. Se tirarán perdices, pero lances para no olvidar, pocos o muy pocos. Y lo peor es que esto no tiene arreglo.

     Por cierto, al llevar dos años casi sin cazar La Dehesa, afortunadamente, hay bandos por todas las zonas de la finca. Por consiguiente, en cuanto a número, buen panorama se nos presenta.

martes, 29 de abril de 2014

SEGUIMOS POR "LA DEHESA".

        Esta mañana, acompañados por Manuel Monescillo y Raimundo Alaminos nos hemos acercado por la Puebla de Guzmán para dar una vuelta, ver los comederos y, de camino, coger un poco de poleo para las habas "enzapatás", plato típico de Huelva y que, por estas fechas, cuando dicha leguminosa está totalmente bien granada, es aperitivo mas que común en bares y hogares.

Imagen de dos comederos de la finca. En el primero, el amigo Raimundo anda viendo cómo está de trigo. El segundo nos muestra hozaduras de los jabatos que siempre, nunca mejor dicho, andan "jodiendo la marrana". Terminando, muchas veces, por romper/doblar el mallazo, estropearme los bidones del trigo y, por supuesto, comerse el grano.



        El campo, como en ocasiones anteriores está de lujo. Pastos a la altura de la rodilla, trigales de más de un metro de altura y con espigas enormes, pantanos a rebosar, jaguarzos/jaras con un vigor extraordinario... Junto a ello, los machos de perdiz ya se ven solos, señal inequívoca que tienen las hembras incubando. Lo negativo, ni un conejo. Alguno hay, pero da pena ver como van desapareciendo poco a poco, por más que nos empeñemos en cuidarlos.

        Pero sí ha habido una cosa que me ha vuelto a llamar muy mucho la atención -que no es nueva- y que lo comentaba mientras andábamos por el campo con los compañeros: no hemos visto ni un saltamontes saltando a nuestro paso, ni una libélula en los humedales y, mucho menos, escuchar el canto de los grillos. Todo ello a fecha de finales de abril, cuando hace años, por estas épocas más o menos, se tropezaba uno con infinidad de ejemplares como los reseñados con anterioridad. ¿Qué quien tiene la culpa de ello? Supongo que habrá muchas circunstancias que han llevado a la situación actual. Pero lo que sí está claro es que, con rotundidad meridiana, los cazadores no.

jueves, 17 de abril de 2014

VUELTA POR LA DEHESA.

            Ayer mañana, bien temprano y con una niebla que no se veía a “tres montaos en un burro”, me trasladé desde Huelva a Puebla de Guzmán, para dar una vuelta por el coto y rellenar de trigo los comederos.

       Ni que decir tiene que el campo está precioso por estas fechas: pantanos llenos, jaras y jaguarzos florecidos, hierba por todos lados, la siembra buenísima y con  una altura increíble… Además, tuve la suerte de ver algunas parejas de perdices que no tenía divisadas, pero, por el contrario, también me topé con más ejemplares de los que quisiera de dos auténticas especies predadoras: urracas y cigüeñas. Por el contrario, los jilgueros, chamarices, trigueros, alondras reales... ponen la nota de canto y color por cualquier rincón de la finca. Igualmente, varios y bellísimos sisones machos revolotean lenta y sonoramente a nuestro paso, mientras sus hembras incuban sus cortas nidadas no muy lejos de por donde andamos.

 Cinco imágenes de ayer por la mañana. En la primera se ve la salida del sol intentando romper la niebla que cubría la zona. En la segunda, se me puede ver echando trigo a uno de los comederos que tenemos en el coto. La tercera, cuarta y quinta nos muestra el esplendor de la primavera andevaleña.








domingo, 23 de junio de 2013

NUESTROS CAMPOS SE ESTÁN QUEDANDO VACÍOS.


        No sé con seguridad lo que está ocurriendo en los muchos rincones de nuestra Andalucía, pero por lo que respecta a esta zona occidental, nuestros campos, al menos en la opinión del que suscribe, dan pena en lo que se refiere a lo que fue su maravillosa fauna. Se cuidan al máximo, pero cada día que pasa, por muchos motivos que últimamente confluyen y que no voy a recordar, porque están en la mente de todos/as, empiezan a coger "una cuesta abajo" muy peligrosa.

        Para aseverar lo que estoy diciendo, ayer mañana, estuve en mi coto para dar una vuelta y rellenar de trigo los veinte comederos que tengo fijos durante todo el año, y pude volver a comprobar que muchos encantos que antes nos ofrecían nuestras tierras están desapareciendo. No sé si tiene mucha importancia que, a día de hoy, aunque nos hartemos de patear por nuestros campos, ya no nos tropecemos con los antes abundantísimos saltamontes, que no escuchemos el llamativo y repetitivo canto de los grillos, que prácticamente no veamos ni una libélula, muy pocas mariposas y otros llamativos insectos... Que los tejados de los caseríos estén vacíos de gorriones y/o tordos/estorninos, que las esquivas mirlas no salgan emitiendo sus tradicionales sonidos de alarma, que no se escuche el atractivo arrullo de nuestra tórtola común en lo que se supone época de anidación, que no veamos en el viejo tronco de una centenaria encina al vistoso lagarto ocelado y cada día menos lagartijas... Que nuestros queridos conejos, un poco inocentones por estas fechas, no nos alegren nuestras ansiosas retinas con sus continuos ir y venir en las todavía frescas mañanas de finales de este junio, que a mamá perdiz sea más difícil verla cada día cuidando a su encantadora  y nutrida prole... En una palabra, muchos encantos se empiezan a echarse en falta, al menos para quien los ha conocido.

       Sin embargo, proliferan otros componentes de nuestra fauna -que también es bueno-: zorros, meloncillos, jabalíes, cigüeñas, todo tipo de águilas... Especies, la mayoría protegidas y que,  se quiera o no, están también ayudando a la regresión de lo poco que hay por estos años. Antes no eran problema, ya que sobraba de todo. Hoy...

       Si ir más lejos, en la imagen que viene a continuación tomada en mi coto en el día de ayer, se puede ver como esa gran rapaz -no sé con seguridad el tipo de águila que era- vigila desde su atalaya, lo que ocurre a su alrededor. El poste de la luz donde espera, está al lado de uno de los comederos de la finca. No es la única que hay en la finca.


PD. Por cierto, dentro de quince días se abre la veda y, desgraciadamente para los cazadores, que aunque les duela a muchos /as, somos los de los que más cuidamos los hábitat y la fauna que, muy a pesar nuestro, va quedando..., echaremos algunos ratos para, al menos, sacar algún beneficio, aunque sea comiendo -después del disgusto de turno-, del mucho dinero que invertimos. En muchos de los casos, por no decir en casi todos, una auténtica burrada de los, ya de por sí, escasos euros.

viernes, 14 de junio de 2013

HA HABIDO SUERTE OTRA VEZ.


       Al igual que en los dos años anteriores, una  pareja de cernícalos ha vuelto a criar en la jardinera del bloque de pisos frente al mío. Esta vez han sido seis los pollos que sus progenitores han conseguido sacar para adelante.

      Como se ve en la dos imágenes ya andan haciendo las primeras "investigaciones" del mundo exterior y pronto darán el salto a otros hábitats más acordes con su raza. Por de pronto, han conseguido llegar a este punto que, para donde se han desarrollado, no es fácil. Está claro que siempre hay gente que ama la naturaleza.




viernes, 7 de junio de 2013

EL BREZO.



Cuando salimos al campo en los meses de febrero, marzo o abril a dar simplemente una vuelta y respirar el aire limpio que pone en nuestra pituitaria la naturaleza, seguro que más antes que después tropezamos con la abundante y llamativa floración del  brezo y multitud de abejas que merodean por sus no menos numerosas flores en busca del néctar para la fabricación de la  formidable miel que produce esta especie arbórea. Incluso más de una vez en la que hemos apostado el aguardo al lado de una gran mata de esta especie hemos sentido el continuo zumbido de nuestra queridas y familiares abejitas.
Pues bien, el brezo o brecina -Calluna vulgaris- un arbusto que puede llegar a alcanzar una altura de dos metros de altura y que, sin lugar a dudas, es un componente más que abundante de la nuestra flora mediterránea a la hora de conformar el monte bajo incluso en los terrenos más pobres y secos.
Es un arbusto con un gran ramaje, hojas aciculares y flores conformando unos grandes ramos de color rosa púrpura y blanco en la variedad del brezo blanco o Erica arbórea.
Su madera se ha utilizado desde siempre para la fabricación de pipas para fumadores y utensilios de artesanía, como combustible y en jardinería para la formación de setos. Además, la medicina tradicional lo ha empleado como astringente, diurético, sedante…


Las cuatro imágenes que vienen a continuación nos muestran al brezo blanco  en las dos primeras- y al brezo púrpura -las dos últimas-





Bibliografía: Wikipedia.

miércoles, 5 de junio de 2013

UN GRAN VÍDEO.


        Dándome una vuelta por el portal Foromicológico me he encontrado con este vídeo. Creo que merece la pena perder unos segundo en visualizarlo. Nos muestra todo un año de un bosque en unos segundos.

miércoles, 1 de mayo de 2013

NO SE HA CUMPLIDO EL REFRÁN.


           Dice nuestro refranero: "En abril aguas mil".

      Pues bien, al menos por esta parte de Andalucía, no se han cumplido el contenido del refrán como escribía a primero del mes pasado, ya que, en todo el mes, prácticamente, no ha caído una gota, a excepción de estos últimos días que, en donde haya llovido, seguro que no se ha recogido ni un litro/m2. Mucho calor, casi veraniego y poco más.

      Esperemos que mayo, con sus tradicionales tormentas, no estropee lo que ahora está precioso. Además, es el mes clásico de la salida de muchas polladas de nuestra avifauna y, entre ellas, la de nuestra perdiz roja. Por ello y con los herbazales que hay en el campo, mucha agua en estos momentos o, principalmente, dentro de quince o veinte días que es el momento clave, sería no muy bueno, ya que, como todos/as sabemos muy bien, cuando los pegoncetes están recién nacidos, las mojadas son fatales.





martes, 16 de abril de 2013

NUESTRA FLORA MEDITERRÁNEA. EL MATAGALLO




Este arbusto –phomis purpurea-, conocido también con otros nombres como aguavientos, menchera, chupón, chupadera, matulera…, es una planta de la familia de las labiadas que puede llegar a medir hasta dos metros de altura. Sus hojas son ovaladas o lanceoladas y, al igual que el tallo, están recubiertas de una pelusilla blanquecina. Sus flores, de color rosa blanquecino, se disponen sobre los tallos formando una especie de corona o verticilo y suelen aparecer a partir de mediados de marzo según la zona. Existen algunas variedades y, dentro de ellas, una de flores de color amarillo.
            Podemos encontrarlo en la mayoría de los terrenos del bosque mediterráneo conjuntamente con las jaras, jaguarzos, tojos... y en la medicina popular se ha utilizado como diurético, contra los resfriados y para combatir los cálculos renales.
         Las imágenes están todas tomadas en el Parque Moret de Huelva donde es una especie bastante abundante. De todas formas no es muy complicado dar con él en cualquier zona. Por consiguiente, más de una vez ha sido utilizado para levantar algún tollo o matojo e, incluso, para tapar o camuflar los aguardos de perdigón. De hecho, recuerdo que mi abuelo Vicente lo utilizaba mucho, conjuntamente con el cantueso, para fabricar las troneras de los aguardos. Ahora mismo está en plena floración.




Bibliografía: Wikipedia y Guía de árboles y arbustos de la península Ibérica y Baleares.

domingo, 14 de abril de 2013

DE GURUMELOS EN EL REAL DE LA JARA






                                                         Cinco imágenes de rincones de la zona.

          El viernes pasado, invitado por un buen amigo, Luisma, nos trasladamos mi socio Rafa y yo hasta el Real de la Jara, en Plena Sierra Norte de Sevilla, con la idea de coger unos gurumelos y echar el día de campo. 

           El amigo Luisma que se dedica a capar cochinos y es natural de la citada localidad serrana, por tanto, buen conocedor de los muchos y bellos rincones de la zona, nos llevó a cuatro o cinco sitios -incluyendo su propia finca- que, aunque está todo rebuscado, tuvimos suerte y logramos coger unos buenos pocos de Kg de esta preciada seta.

          Sí tengo que decir que, observar a Luisma -un formidable gurumelero-, dar con esta difícil seta a la hora de localizarla, cuando todavía no ha roto a la superficie, es una verdadera maravilla, ya que, muchos de las que se nos pasaban por alto a Rafa y a mí, a él no se le ocurría lo mismo, sino que daba con ellas.  Además, todos las que él recogió fueron a las cestas de mi socio y a la mía.

           Aparte de los gurumelos, aquella zona también está preciosa. Así, al igual que la de Cortelazor, el verdor, el colorido primaveral y el agua cristalina corriendo por todas partes es una maravilla para cualquier visitante. 

         Como curiosidad, decir que, al pasar por aquella zona el Camino de Santiago, nos encontramos con muchos peregrinos mientras andábamos con nuestra "tarea".


Cuatro imágenes del día. La primera, uno de los indicadores del Camino de Santiago. La segunda, un gurumelo a punto de romper. La tercera nos muestra a los amigos Rafa y Luisma. En la cuarta se ven las dos cestas casi llenas de gurumelos -sobre 12 kg entre ambas-





       Aun siendo la época de la "fiebre del gurumelo", hay que tener mucho cuidado al recogerlo, ya que, por estas fechas también suele aparecer la Amanita verna que, desgraciadamente, es mortal si se ingiere una pequeña cantidad de la misma. Por ello, mucho ojo y no salir a recolectar esta seta sin ser acompañado por una persona que los conozca perfectamente. Una vida vale mucho.

jueves, 11 de abril de 2013

UN MARAVILLOSO DÍA EN LA SIERRA DE HUELVA.







         No todos los días tiene uno la ocasión de visitar los fascinantes encantos que nos ofrecen las muchas zonas altas que hay en nuestra Comunidad. Así, ayer visité una zona enclavada en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, más concretamente, del municipio de Cortelazor.  Pues bien, invitado por un antiguo alumno, Juan Carlos González, y sus padres, me  acerqué hasta allí, para echar un día de gurumelos, contemplar bellos paisajes y  respirar aire puro que, dicho se de paso, falta hace de vez en cuando. 

          La verdad es que ha sido una auténtica gozada recorrer a pie estos casi vírgenes parajes del occidente andaluz: verdor por todas partes, agua en todos los barrancos y  arroyos, floración máxima de la flora serrana -jara, brezo, durillo, jaguarzos, tojos, retama negra...- y árboles frutales, yemas rompiendo con toda la fuerza del mundo en arboles y arbustos de hoja caduca... Si a ello le unimos, la ganadería propia de aquellas dehesas, como puede ser la vaca angus argentina, la retinta andaluza y los machos Charolais/limusines para los cruces, yeguas con sus crías, tropeles de ciervas deambulando de un sitio para otro y, como no, pinzones, verderones y jilgueros... cantando por todos los rincones...., acierto pleno. En una palabra, un verdadero disfrute para el que le guste la naturaleza, como es mi caso. Por el contrario, en una finca de muchas hectáreas y con buena parte de ellas destinada a la caza mayor, desgraciadamente, nuestra perdiz roja, cada día que pasa está más amenazada por los jabalíes y otras especies salvajes. Por tanto, quedan muy poquitas por esas tierra, pero la que queda es aunténtica "pata negra"

          Si a ello, le unimos un buen día de gurumelos y un formidable rato con amigos que no se ven todos los días, estamos hablando de una jornada inolvidable. Justamente como fue la del día de ayer.
          
Estas imágenes son un resumen de una buena jornada de contacto con la naturaleza.










 Como curiosidad, en la puerta de la casa de la finca, nos podemos encontrar con este "abrazo apretao".