lunes, 15 de agosto de 2011

PRIMERA Y ÚLTIMA CON PERROS EN LA MEDIA VEDA.


Esta mañana, hemos estado los compañeros/as del coto, dando la primero y, a la postre, última cacería de descaste con perros en esta temporada. Si las dos veces anteriores, sin ellos, la cosa salió aceptable -32 y 18 respectivamente-, esta vez, que debería ser al contrario, la jornada cinegética, muy calurosa, no ha salido como esperábamos, ya que sólo hemos cobrado quince conejos. Eso sí,  gordos y sin el menor atisbo de enfermedad.

Así, viendo los resultados, hemos acordado dejar de cazar hasta que se abra la veda general, allá por mediados de octubre, siempre que haya llovido. Si no, esperaremos hasta que se produzca. No hay otra si se quiere tener un coto medio en condiciones.

Lo más positivo, el poder compartir con Marina –joven y bellísima aficionada-, un buen rato de campo y de mesa, por qué no decirlo. Es más, participó en el número de piezas conseguidas.

Esta imagen, de poca claridad, como se puede apreciar, recoge a Marina y a su padre Francisco apiolando unos de los conejos cobrados.


lunes, 8 de agosto de 2011

REGALOS DE LA NATURALEZA. AGOSTO


        Para este mes, veraniego por excelencia, valgan estas imágenes del amigo José Luis Rodríguez, para poder admirar la grandiosidad que la naturaleza pone en nuestras manos.



               Estas que vienen a continuación, corresponden a diferentes momentos de mis muchas salidas al campo.





lunes, 1 de agosto de 2011

LA COCINA EN EL CORTIJO: "OREJAS EN SALSA".


            Aunque no es un plato muy al gusto de todo el mundo, a los que nos gusta nos sabe de maravilla y, el bolsillo, no se estremece demasiado. Eso sí, es conveniente, que procedan de cerdo ibérico, ya que la diferencia es abismal. Además, a mí, personalmente, me gustan las que traen todo el pabellón auricular.

PREPARACIÓN.

1.   Primeramente se raspan muy bien para quitarle todas las adherencias que tienen pegadas –después del limpiado de los mataderos-, principalmente en la terminación de los conductos auditivos y los restos de pelos.
2.    Se lavan muy bien y, sin cortar, se ponen en una olla exprés con agua y un poco de vino blanco para ponerlas tiernas.
3.    Un vez enternecidas se trocean con unas tijeras y se apartan en un recipiente con todo el caldo de la cocción.
4.    Se hace un buen refrito a base de mucha cebolla, pimientos, tomates, perejil y unas hojas de laurel, tras haberle dorado en el aceite un buen número de ajos cortados en cuatro trozos a lo largo.
5.    En el refrito, se vierten las orejas con el caldo y se le añade vino blanco, la sal correspondiente, comino, pimienta negra/guindillas y tomillo. A fuego lento, se pone todo en un recipiente que no se pegue,  hasta que las orejas estén casi tiernas. También se le pueden agregar unas patatas cortadas en trozos medianos para quien le gusten con esta variante.
6.     Se le agrega un poco de tomate frito, se mueve todo un poco y se apaga el fuego a los cuatro o cinco minutos para reposar durante otros diez o quince.
7.    Se sirven, sobre unas patatas fritas a tiras, en platos hondos.