Ribera, un pájaro del montón que mejoró con los puestos
Algunas
veces pienso y creo que no me falta la razón que tan malo es no tener en nuestro jaulero un reclamo
que valga la pena, como tener un pájaro puntero y no saber
administrar sus salidas al campo o las de los que lo acompañan en las alcayatas de nuestras viviendas.
Parece
una simpleza lo anterior, pero pensándolo bien y reflexionando sobre el tema,
se llega a la conclusión de que si una situación es mala, la otra puede
terminar siendo peor.
Me
explico:
Si tenemos la suerte de que a nuestras manos llegue un reclamo
de garantías, podemos caer en el terrible error de olvidarnos de otros pájaros
de jaula que lo acompañan y llegar a abusar de él, dándole puestos y puestos
sin pensar que hasta en los "trabajos se fuma", pues las máquinas tienen motor
que funcionan con carburante, mientras que nuestros queridos perdigones son
seres vivos que están condicionados por circunstancias de su día a día. De
hecho, en unos determinados puestos lo harán fenomenal, en otros, regular y, a veces, por imponderables
adversos, mal. Pensar que siempre van a dar "la nota del quince", no es tener
los pies en el suelo. Y quizás uno de los motivos por lo que un reclamo puntero
dé puestos de poca calidad, no es otro que el abuso que, muchas veces, hacemos
de él. Pues, como bien sabemos, el bueno, es el que siempre tenemos en
mente y el que casi continuamente se saca al campo.
Y no solamente le hacemos un flaco favor a los pájaros de
primer nivel, sino que, paralelamente, estamos dejando un día sí y otro también
en el jaulero a otros pájaros de jaula que, si lo utilizáramos más,
posiblemente, aumentarían su calidad. Y lo peor del caso es que muchos pollos con buen futuro cambian de manos
por no darles las correspondiente oportunidades al no tener la más mínima
confianza en ellos y relegarlos a segundo plano, por sacar siempre al que
creemos que vamos a tirarle.
Para finalizar decir que si actuamos como queda recogido en el artículo, que suele ocurrir con más frecuencia de lo que debiera, los repuestos con cierta garantía nunca los tendremos en nuestro jaulero por falta de puesta a punto y el día que haya un problema con la primera división, nos quedaremos de cuadro. Y es así porque, aunque el reclamo, como los artistas, nace y no se hace, también es verdad que si un pájaro no sale al campo, nunca va a demostrar la calidad que atesora, por lo que si siempre sacamos los mismos, los demás se quedan sin poder ofrecernos lo que llevan dentro. Esto es como los toreros que, por diferentes razones, hacen pocas veces el paseíllo y, por consiguiente, están faltos de recursos en los momentos complicados de las faenas.