Como año tras año, hoy día quince de noviembre, he recortado, con la ayuda de mi amigo Pepe Moyo, mis reclamos que no son pollos del año y tres de los pájaros del amigo Raimundo. A los noveles los dejo para más adelante, hasta ver su comportamiento tanto en casa como en alguna prueba que le haga sin escopeta, antes de comenzar la veda. Si demuestran maneras y nobleza, aunque en principio no canten, como he comentado en artículos anteriores, los recorto y al final de la temporada les doy algún puesto si el campo anda en condiciones. Si son excesivamente ariscos y botarines me deshago de ellos.
Puedo decir que la muda ha sido bastante buena y, en general, casi todos están gordos y con pluma vistosa. Es más, afortunadamente, no ha habido ninguna rotura de extremidades como había ocurrido otros años. Solo un reclamo de Raimundo se ha debido enganchar un ala con un alambre de la jaula y se ha herido. Por consiguiente, al no dejar de sangrar, hemos tenido que hacerle una "cura de urgencia" a base de un apósito de algodón con Betadine y un vendaje compresivo que, como dicen los doctores, cuando acaban una intervención, se ha desarrollado exitosamente. Luego, también en lenguaje de la especialidad médica, habrá que ver cómo evoluciona el "paciente" en las próximas horas.
Imágenes del recorte.
Invento para el recorte: una jaula abierta por arriba para poder meter las dos manos y hacer más fácil la cogida del pájaro. Con ello se minimiza la fractura de alas y patas.
El pájaro del amigo Raimundo después de la cura.





