AL PRIMER TAPÓN, ZURRAPA.
Empezó para mí la temporada de reclamo 2019 en las tierras manchegas de Manzanares -finca La Membrilla- en el pasado fin de semana con dos premisas: muchísimo frío y campo casi igual. Si a ello le añadimos que hace mucho que no llueve y que la “segunda división” de mi jaulero no ha estado a la altura que se esperaba de ellos, el resultado final ha sido claro: fracaso en lo cuquillero. Solo Panderón y Pechín se han comportado. El resto, suspenso absoluto. Eso sí, una alegría con un pájaro que ha llegado hace poco a mi jaulero, Fabián, como regalo de un buen amigo. No le he tirado, aunque podría haberlo hecho si hubiera sido un pájaro más hecho, pero ha sabido estar y comportarse más que bien en el primer día que ha salido al campo.
Imágenes de Pechín y Panderón en sus respectivos farolillos.
Empezó para mí la temporada de reclamo 2019 en las tierras manchegas de Manzanares -finca La Membrilla- en el pasado fin de semana con dos premisas: muchísimo frío y campo casi igual. Si a ello le añadimos que hace mucho que no llueve y que la “segunda división” de mi jaulero no ha estado a la altura que se esperaba de ellos, el resultado final ha sido claro: fracaso en lo cuquillero. Solo Panderón y Pechín se han comportado. El resto, suspenso absoluto. Eso sí, una alegría con un pájaro que ha llegado hace poco a mi jaulero, Fabián, como regalo de un buen amigo. No le he tirado, aunque podría haberlo hecho si hubiera sido un pájaro más hecho, pero ha sabido estar y comportarse más que bien en el primer día que ha salido al campo.
Imágenes de Pechín y Panderón en sus respectivos farolillos.
Las perdices de repoblación -dicha finca es lo que tiene-, aunque parezcan fáciles de abatir, con los últimos fríos, incluso -7ºC y tomando tierra, no estaban por la labor y lo normal era cantar desde una atalaya y poco más, pues por estas fechas en Castilla la Mancha hay pocas parejas y, por lo tanto, pasaban del tema.
Imagen del mejor puesto. En ella ve a Panderón al lado de una pareja abatida
Pero como todo no es apretar el gatillo, y los que llevamos muchos años en este mundillo lo sabemos de sobra, el diálogo con la mujer y amigos que me acompañaron no faltó, como tampoco unas buenas copas y algún producto de la tierra que llevarse a la boca. Si faltara esto, ni nuestra afición cinegética, ni otras perdurarían en el tiempo.
Para finalizar, solo decir que dentro de dos días comenzaremos en nuestra zona, pero mucho me temo que cómo se va poniendo el año en lo meteorológico, sera otra mala temporada. Esperemos equivocarnos al cien por cien, aunque la ilusión nunca va a faltar.





