domingo, 12 de diciembre de 2021

LAS MUDAS FUERA DE TIEMPO

        Ahora que se va a cercando el comienzo de la caza de la perdiz con reclamo y que todos los aficionados andamos pendientes del menor detalle con nuestros pájaros de jaulas, a veces, nos encontramos con la desagradable situación de ver  en nuestros casilleros o tableros unas plumitas que, con el paso de los días, se transformarán en la temida muda fuera de tiempo o extemporánea.

Por supuesto, con este artículo no voy a descubrir "América", pero nunca está de más el recordarlo por las fatales consecuencias que trae consigo.

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    En el complicado mundillo de la caza de la perdiz con reclamo, puedo asegurar, sin lugar a equivocarme, que si hay una situación que fastidia al máximo, ésta no es otra que la tan temida muda extemporánea o pelecha en fechas próximas a la apertura de la veda. Ni que decir tiene que es un verdadero jarro de agua fría para el aficionado de turno, pues ello supone tirar por tierra todo un año entero de dedicación exclusiva a sus pájaros de jaula.

  ¿Qué por qué se produce esta alteración en el ciclo biológico de nuestros reclamos? Pues la verdad es que no es fácil precisar cuál es el detonante que la produce porque, a mi entender, nunca es una sola causa, sino que una serie de factores concurren y ello hace que algunos componentes de un determinado jaulero -incluso todos-, allá por diciembre o principios de enero comiencen a soltar plumas, con lo que su puesta a punto para la apertura del periodo hábil de caza se ve parado en seco. Eso sí, el enfado del perdigonero es de los que hacen época.

  En esta línea, por lo vivido en mis propias carnes, oído y leído, los factores que ayudan a que aparezcan mudas extemporáneas, aparte de algún tipo de ácaros que pueden producirlas, para mí, las seis más importantes son los siguientes:


1.- Mal pelecho de un determinado reclamo en la época natural por cuido deficiente o alguna enfermedad.

2.-Sobrealimentación con abuso de proteínas y chucherías.

3.- Cambio brusco en la alimentación.

4.-Temperatura elevada en el habitáculo donde tenemos los reclamos.

5.-Abuso en las horas de luz o en la intensidad de las mismas.

6.- Excesivo uso de vitaminas, aminoácidos  y otros potingues.

  En base a ello, deberíamos no abusar de lo anteriormente reseñado y, principalmente, en el pienso de alta energía, cañamones y bellotas, castañas, nueces.... No tenerlos horas y horas con luz artificial para que se encelen antes. No administrarles vitaminas al por mayor para que se pongan bonitos y con los ojos más rojos…. Y muy en contra de lo que opinan muchos compañeros, sobre acercar los pájaros a chimeneas y colocarlos en las cocinas -respetable al máximo- para que se encelen, pienso que lo que hacemos es ayudar a la muda fuera de tiempo.

  Tengo que puntualizar que a mí me ocurrió esta desagradable situación hace muchos años, aprendí de mis propios errores y no se ha vuelto a repetir. Me fui de ligero, quise encelar los reclamos en dos días y tuve el merecido castigo. Así, pasada la primera semana del periodo hábil, empezaron las plumas y se acabó para mí, con todo el dolor de mi corazón, la temporada, pues, prácticamente, todos los componentes de mi jaulero se metieron en muda y un reclamo soltando plumas no rinde nunca como debiera por muy bueno que sea.

  Para ir terminando, solo decir que, una vez iniciada la tan temida pelecha invernal, por mucho que digan y escuchemos, excepto en casos muy específicos, la mayoría de los reclamos ya no adquieren la fortaleza que se les exige, por lo que nunca estarán como deben estar. El meterlos en agua fría, el dejarlos al sereno, el cortarles la sobrealimentación… pocos resultados dan una vez que empiezan a soltar plumas. La cuestión es la prevención: que hagan la muda en lugar adecuado, con no mucha luz, ventilados y el no excederse en lo anteriormente expuesto. Si actuamos así con nuestros machos de jaula, casi seguro que no se verán afectados por mudas fueras de tiempo, aunque sí es verdad que hay veces que, puntualmente, alguno de nuestros reclamos, con las mismas condiciones de los demás, se pone a mudar en las fechas críticas citadas, para disgusto de su dueño, que ve impotente cómo la temporada ha acabado para el perdigón de turno.

Además, muchos pollos procedentes de explotaciones cinegéticas que, aunque sus dueños digan que no tienen sobrealimentación e hipervitaminosis, cuando llevan un cierto tiempo en las viviendas de los compradores, empiezan a soltar plumas, por lo que, para ellos se acabó la temporada. Y es así, porque el cambio es llamativo en muchos aspectos y esa circunstancia a las gallináceas le sienta fatal. El cambio de lugar, con sus características climatológicas y, por supuesto, la alimentación hacen que su organismo sufra una alteración que se manifiesta, rápidamente, en la nefasta muda extemporánea. Por ello, cuando compro reclamos de granja suelo llevarme para casa algo de pienso que ellos están consumiendo, si no tengo posibilidades de acceder  al que el criador le están suministrando. Luego, poco a poco, se lo voy mezclando con el que yo utilizo y, con ello, consigo que el cambio en la alimentación básica no sea de golpe y porrazo.

Por último, solo decir que, a veces, algún inquilino de nuestro jaulero, con todas las condiciones idénticas de los demás, se mete en muda extemporánea. ¿La razón o motivo...? Complicada respuesta tiene dicha pregunta.