domingo, 17 de junio de 2012

RECLAMOS CLUECOS.


       Por estas fechas, algunos de nuestros reclamos han llegado a un punto máximo de celo algo increíble. Noche y día nos apabullan con sus continuos cantos. Reclamos, cuchicheos y piñones es la tabarra desde casi el amanecer hasta el anochecer. Así, vecinos y familia empiezan a estar cansadso del día a día de nuestras perdices. Afortunadamente no son todas, ya que algunos ya han comenzado la pelecha, pero otros, por el contrario,  como es el caso que traigo a este artículo, están que se salen. Ni duermen.

   Efectivamente, Saldor, reclamo de primer año de Nostra Perdiu valenciana, que apuntó maneras inmejorables durante la temporada que acabó hace meses, está  de un encelado difícil de describir. Come y bebe poco, siempre achantado mirándome, música todo el día y unas "cagales", como dicen por aquí, algo descomunales.

      Lo riego todos los días y lo he bañado varias veces, sumergiéndolo en agua, pero nada, su celo es superlativo. Esperemos que, como desgraciadamente ocurre, no vaya a ser baja en el jaulero, ya que, muchas veces, el excesivo ardor sexual acaba con ellos. Prácticamente, están como las hembras cuando caen cluecas.


Fotos de los excrementos de Saldor. En ellas se puede apreciar el tamaño de las heces  en comparación con una habichuela pinta.