viernes, 29 de noviembre de 2013

UNA DE LAS MUCHAS COSA QUE NO DEBEMOS HACER.


            Cuando llegan estas fechas ya cercanas a la apertura de la veda del reclamo, los aficionados empezamos a sufrir esa “calentura” que, año tras año, nos hace presa de ella. Así, después del recorte de nuestros pájaros, cada dos por tres, estamos encima de los mismos deseando verles lo que minuto a minuto soñamos despiertos: buen cante de mayor, cuchicheos, piñones… Por consiguiente, muchas veces, caemos en el error de acercar unos reclamos a otros que, normalmente, no están el uno al lado del otro.

            Obviamente, presenciamos un atrayente repertorio de bulanas, curicheos, rinrineos, piñoneos… que nos hacen sentirnos orgullosos de dichos reclamos, pero…, en el fondo, lo que estamos consiguiendo es que los espadas de turno endurezcan el recibo, se pongan broncos y, con el tiempo, se pasen de celo si seguimos en tal forma de actuar.

            Este  pequeño vídeo que viene a continuación, de dos de mis reclamos, nos muestra lo que no debemos hacer, aunque, como bien sabemos, de vez en cuando, no podemos aguantar el tirón y lo hacemos.