El sábado pasado dimos en nuestro coto La Dehesa la primera cacería de conejos con perros del descaste de este año.
Pues bien, entre la tremenda calor, lo que hizo que los perros en la segunda mancha ya no trabajaran mucho más y los pocos conejos que hay por estos pagos, el resultado final de la mañana fue de dieciséis conejos. También es verdad que la mayoría de los socios no somos unos fenómenos con la escopeta, pero la cruda realidad es esa escuálida cantidad para ser el primer día de perros. Lo bueno, dentro de lo malo, es que todos totalmente sanos sin el más mínimo indicio de mixomatosis.
Eso sí, echamos un rato de charla y comida maravillosa con "rosco preñado" incluido que nos regaló un amigo panadero de la Puebla. Está claro que el que no se contenta es porque no quiere.