Para
empezar, tengo que decir que lo que voy a exponer, como tantas veces preciso, no
es nada nuevo, ni mucho menos, palabra de rey, pero sí es mi opinión sobre el
contenido del artículo. Así pues, si sobre ello, hay compañeros que no están de acuerdo,
me parece formidable, pues como se suele decir, cada maestrillo tiene su
librillo. Ahora bien, si por el contrario, a alguien le puede venir bien, o está de acuerdo con lo que digo, mejor que mejor. Ese
es el objetivo de este blog, en cuanto a los artículos de opinión que se
publican en el mismo.
Obviamente, quiero puntualizar que lo que planteo a continuación lo he comprobado -base de toda tesis- muy cuidosamente y, como no, he seguido los consejos de
compañeros que saben de qué va el tema: aficionados, criadores,
veterinarios… Pero, entre ellos, quiero destacar al buen amigo y pajaritero José Ignacio Pérez Albericio que, en cuestión de cantidades, composición, proteínas…, me ha ayudado y dado
consejos, pues es una persona estudiosa y preparada sobre todo lo relacionado con
la alimentación y cuidado de los pájaros de jaula.
Para
empezar, tengo que decir que hasta el final de verano pasado, les aportaba a
mis reclamos lo que aprendí de mis mayores y de otras personas entendidas -como
suele ser tradicional-, incluyendo el pienso compuesto, que hace mucho timepo atrás no
se utilizaba. Así, durante todo el año -con variaciones de los productos de
temporada-, le administraba, pienso, semillas, distintos variedades de verde, algunas frutas,
castañas, bellotas, habas… y, por
supuesto, agua.
Pues
bien, todo el atiborramiento de diferentes tipos de “víveres” no suponía, ni es, sinónimo
de pájaros sanos, fuertes, de buen ver y encelados, pues quitando el tan conocido dicho: el que no sirve, no sirve por más qur se haga con él,
los reclamos que daban el avío ni eran
una pinturas, ni unos fenómenos en el campo. Es decir, pájaros de jaula normales y
corrientes como en toda casa de vecino. Además, con tanta variación alimenticia
tampoco faltaban en nomentos puntuales las caguetas, los excesos de peso, las muertes súbitas, las
mudas extemporáneas, las pasadas de celo… Es decir, no por echarles a los inquilinos del jaulero
más diversidad de alimentos, conseguía mejores resultados. Igualmente, tengo que
decir que este tipo de alimentación necesita bastante más trabajo y mucho
cuidado, pues hay que buscar verde en condiciones, bellotas, castañas…, circunstancia que
algunas veces no es tarea fácil, máxime para los que no vivimos cerca de terrenos donde conseguirlos, sin miedo a que no tengan herbicidas u otros productos perjudiciales para la salud de nuestros reclamos.
Pues
después de darle muchas vueltas a la cabeza, cuando finalizó el verano pasado, cambié a PIENSO y
AGUA y muy poco más y a esperar resultados, que es lo que realmente vale.
En base al anterior párrafo, hoy
día, seis o siete meses después, tras pasar el periodo importante como es el final de la muda y encelamiento, puedo afirmar que,
al menos yo, no volveré a lo anterior, pues lo que he ido comprobando en el día
a día me hace tener claro que, de aquí en adelante, a mis reclamos les pondré solo pienso, siempre con agua permanente, ya que por las
características de dicha modo de alimentación, el pájaro de jaula está en perfectas condiciones. No
necesita más.
Está
claro que del agua nadie dirá nada, aunque no debería tener cloro, pero con el pienso sí tengo que aclarar que
un pájaro normal necesita, según estudios, entre veintidós y veinticinco gramos
diario de una marca de calidad y con un contenido proteínico del
19/20 %.
En
cuanto al tipo de pienso, por supuesto, no voy a hablar de marcas, porque no sería
ético, pero sí comentar que cualquiera de primera línea está preparado
para una buena nutrición. Y el obtener el 19,5% de prtoteínas, que es lo que yo hago,
simplemente mezclando mantenimiento y alta energía/crecimiento se consigue
dicho porcentaje.
Aunque
con lo expuesto en lo relativo a la ingesta de nuestros reclamos, decir que dos días en semana, por las tardes -para que no
dejen el pienso-, les aporto a mis pájaros una pequeña cantidad de mixtura de
semilla, para estimularle el buen funcionamiento de la molleja., pero con total certeza que no tiene productos añadidos que puedan causar estragos en los reclamos.
Para finalizar, hacer hincapié en que lo referido no supone el camino para conseguir mejores reclamos, pues el que nace mochuelo, muere mochuelo aunque le echemos la mejor comida del mundo, pero sí para tenerlos bien alimentados, que es de lo que trata. Y digo lo anterior, basado en la observación y conclusiones sacadas tras llevar a cabo el cambio de comida variada a solo pienso y agua.
Como punto final , apuntar que, si con solo unos meses, todo ha sido una coincidencia, tiempo habrá de verlo con más tiempo y rectificar, aunque no van a estar equivocados todos los compañeros que llevan años así. Eso sí, de los piensos normales sin mencionar marca, no los hay buenos y malos, sino que lo que hay, son reclamos buenos y malos. Y esto es irrefutable.
