martes, 16 de enero de 2018

SE NOS FUE UN CUQUILLERO DE PRO Y UN GRAN HOMBRE: MANUEL JERONIMO LLUCH

Quiero aprovechar este blog para dedicarle unas cortas y torpes líneas a quien fue un gran aficionado a la caza de la perdiz con reclamo, mi primo y uno de mis maestros en las lides cuquilleras, Manuel Jerónimo Lluch. Un buen hombre que nos dejó el pasado lunes, 15 de enero, al alba, cuando en el horizonte ya se divisaba el nuevo día y sin la más mínima queja ante los fatales males que sesgaron su vida, aun siendo todavía una persona joven.

Manuel Jerónimo, aparte de haber llevado una ejemplar vida familiar y profesional, practicó desde siempre, con señorío y a la vieja usanza, nuestra ancestral modalidad cinegética y, por supuesto, compartió sus vivencias, sensaciones y opiniones en cualquier reunión de aficionados al reclamo, en las noches de chimenea en el cortijo y en multitud de artículos y relatos publicados en diferentes medios, principalmente en la revista Trofeo Caza. En todos ellos, con una pluma fácil, con una prosa de calidad y cargada de sentimiento, tradición y conocimientos, nos hizo llegar, a quienes los leíamos asiduamente, la esencia de tan maltratada y milenaria afición. Así, fenomenales puestos, encantadores paisajes rurales, pájaros punteros y personajes lugareños tomaron vida en sus escritos con un encanto especial, además de hacer en todo momento hincapié en el cariño y defensa de la Naturaleza. En una palabra, escucharlo o leer lo que salía de su pluma siempre fue y será signo de aprendizaje, pues de sus adentros continuamente ha brotado sapiencia y respeto máximo hacia todo lo que rodea a nuestra ancestral modalidad de caza.

Por todo ello y porque es de justicia y de humanidad hacerlo, gracias Manuel Jerónimo. Sin pedir nunca nada a cambio, nos regalaste mucho a todos los que como tú, amamos a la caza de la perdiz con reclamo. Y que sepas, estés donde estés, que tus historias seguirán siempre vivas, aunque nos hayas dejado para siempre. Muchas personas y lugares nunca se olvidarán de ti.

Desgraciadamente no conocerás, como era tu ilusión, la nueva temporada que se nos avecina, pero seguro que te alegrará saber que, lo que siempre defendiste, con alma y corazón, la caza de la perdiz con reclamo, perdurará en el tiempo, pues has hecho mucho por ella. Tu legado cuquillero siempre seguirá vivo.

Descansa en paz, mi querido Manuel Jerónimo, te lo mereces de sobra. Seguro que tu Virgen del Robledo te ayudará a ello.